IXO es un proyecto Web3 que construye lo que denomina el Internet of Impact. Este ecosistema está diseñado como un protocolo de código abierto y una red descentralizada para medir, verificar y valorar los impactos del desarrollo sostenible. El proyecto tiene como objetivo proporcionar una infraestructura digital global donde los resultados sociales, ambientales y económicos puedan ser rastreados con datos de alta definición y pruebas criptográficas. En su núcleo, el proyecto utiliza el IXO Protocol para crear un marco estandarizado para las reclamaciones de impacto. Estas reclamaciones se verifican de forma independiente utilizando diversas tecnologías, incluidos servicios de oráculos, sensores IoT y credenciales digitales. Este proceso permite que las acciones del mundo real, como los esfuerzos de reducción de carbono o los programas educativos, se registren en un libro de contabilidad distribuido (distributed ledger). El protocolo está construido sobre una red blockchain Layer-1 conocida como Impacts Hub, la cual se desarrolla utilizando el Cosmos SDK. Esta arquitectura permite la interoperabilidad con otras redes blockchain a través del protocolo Inter-Blockchain Communication. Una característica clave del ecosistema es el uso de gemelos digitales. Estos son representaciones digitales de entidades del mundo real como personas, organizaciones o activos físicos. Al anclar estos gemelos con identificadores descentralizados, la red garantiza que los datos y las acciones estén vinculados de forma segura a identidades verificables. Este sistema sustenta un mercado para inversiones de impacto donde colaboran diferentes agentes. Los agentes de financiación proporcionan recursos, los agentes de servicio ejecutan el trabajo de impacto y los agentes de evaluación verifican los resultados mediante procesos automatizados o manuales. El token IXO sirve como el activo de utilidad nativo para este ecosistema. Sus funciones principales incluyen:
Seguridad de la Red: La blockchain utiliza un mecanismo de Delegated Proof of Stake donde los usuarios pueden realizar staking de sus tokens para asegurar la red y ganar recompensas.
Comisiones de Transacción: El token se utiliza como gas para pagar el procesamiento de transacciones on-chain y la interacción con el registro descentralizado.
Gobernanza: Los holders de tokens tienen el derecho de participar en la gobernanza de la red proponiendo y votando cambios en el protocolo.
Acceso a Servicios: Los usuarios pagan por servicios digitales dentro del ecosistema, como oráculos de predicción, alojamiento de datos y verificación de identidad, utilizando el token.
Colateral y Liquidez: Los tokens pueden utilizarse como colateral en mecanismos financieros especializados o aportarse a reservas de liquidez para respaldar el intercambio de activos relacionados con el impacto.
Al integrar estas características, IXO busca transformar la forma en que el mundo aborda desafíos como el cambio climático y el desarrollo sostenible, proporcionando una vía transparente para coordinar y financiar un cambio global positivo.
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